Los Yamana la bautizaron como la “bahía que penetra hacia el oeste”. Ushuaia es la capital de la provincia que los españoles en 1520 llamaron “Tierra de los Fuegos” tras descubrir Magallanes el estrecho que hoy lleva su nombre.
Aquel descubrimiento daría un nuevo giro al comercio de las especias, joyas y telas con la región de las Malucas y complicaría la relación entre la corona española y la portuguesa. Con el descubrimiento de este paso hacia el océano Pacífico, se demostraba que era posible llegar a la zona de las islas Filipinas navegando de este a oeste. Esta expedición ya sin Magallanes, debido a su trágica muerte en manos de unos indígenas, sería la primera en dar la vuelta al mundo.
Nadie se atrevía a explorar esta región del planeta. Tanto es así que pasaron dos siglos hasta que por fin una expedición se adentró al sur de tierra de fuego.
Con respeto, como lo hicieran aquellos expedicionarios de antaño, crucé el estrecho cercano al cabo que los españoles denominaron de las Once Mil Vírgenes con vientos intensos del sur, sobre el esqueleto de un ferry. Tardamos cuarenta y ocho horas en llegar en autobús desde Buenos Aires hasta Ushuaia.




